INTRODUCCIÓN
El
presente texto es resultado de la lectura del artículo “El cerebro adicto”,
artículo de divulgación científica publicado en la revista mensual ¿Cómo ves?
publicada por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la
Universidad Autónoma de México (UNAM). Escrito por Verónica Guerrero Mothelet. La
autora hace una recopilación del trabajo de tres investigadores en el campo de
la salud, quienes han enfocado su trabajo al estudio de las adicciones.
Este artículo hace referencia a las adicciones que surgen a
consecuencia del consumo de diversas drogas, sustancias, como también del
alcohol. Aborda que, gracias a diversos estudios sobre las adicciones, éstas se
han llegado a considerar como una enfermedad crónica, menciona también algunas
drogas y sus efectos en el organismo, así como porque el adicto llega a la
dependencia física de algunas drogas y con ello los problemas mentales, las
consecuencias familiares y sociales, así como la prevención como herramienta
para evitar caer en el mundo de las adicciones.
EL CEREBRO ADICTO
Hace unas décadas
la drogadicción se consideraba un problema moral y de falta de voluntad. Hoy se
reconoce como una enfermedad y se sabe cómo tratarla.
Cuando la ciencia comenzó a estudiar la conducta
adictiva en la década de 1930 se pensaba que las personas adictas a las drogas
y al alcohol tenían una moralidad deficiente y carecían de fuerza de voluntad.
A raíz de importantes descubrimientos que empezaron
en la última década del siglo pasado, se ha ido transformando nuestra
comprensión de las adicciones y la imagen del adicto
En entrevista con ¿Cómo ves? la doctora María Elena
Medina Mora Icaza, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón
de la Fuente Muñiz" (INPRF), narra lo que propició este cambio de visión.
La investigadora mexicana-estadounidense observó en imágenes cerebrales la
influencia de las drogas sobre diversas zonas del cerebro y encontró la causa
física de la dependencia de sustancias como la cocaína y los opioides.
"Esto nos llevó a entender por qué los pacientes, aunque quisieran, no
podían dejar las sustancias por sí solos, sino que realmente necesitaban
tratamiento", señala la doctora Medina Mora, agregando que éste fue un
indicio importante de que las adicciones tenían todas las características de
una enfermedad
Un descubrimiento, realizado por investigadores del
Scripps Research Institute de California en estudios con animales, en 2010,
sugiere que los mismos mecanismos cerebrales que participan en la adicción a
las drogas aparecen en la compulsión de comer. En ambos casos el exceso puede
provocar una descompensación en el circuito de recompensa. Esta similitud hace
pensar que muchas de las compulsiones, o conductas adictivas humanas (por
ejemplo, adicción al sexo y a los juegos de azar) podrían tener relación con
desequilibrios de dopamina o de otros neurotransmisores. Así, aunque en
principio estas conductas no sean adictivas, pueden llevar a la adicción.
- ENFERMEDAD CRÓNICA.
Según el doctor Rubén Baler, científico de la salud
de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA, la adicción es una enfermedad
que progresa por etapas, en la primera etapa las personas utilizan sustancias
para alcanzar la euforia que brindan, pero este consumo de drogas se convierte
muy rápido en enfermedad en quienes las utilizan en forma crónica. El cerebro
empieza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de
dependencia.
He aquí algunos signos que sugieren adicción:
- Consumir la droga de manera regular,
- Imposibilidad de dejarla,
- Gastar en droga más de lo que se tiene,
- Extralimitarse para obtener droga (incluso robar)
- Sentir que se necesita la droga para funcionar cotidianamente.
Cuando se abusa de las drogas se alteran algunas
zonas del cerebro como el tallo cerebral, que controla el ritmo cardiaco, la
respiración y el sueño; la corteza cerebral, que procesa la información
sensorial y nos permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones,
y el sistema límbico, donde se aloja el llamado circuito de recompensa del
cerebro.
Al ingresar en el cerebro las drogas obstaculizan
su sistema de comunicación e interfieren en el proceso normal de intercambio de
información neuronal.
La estructura química de drogas como la mariguana y
la heroína es tan similar a la de un neurotransmisor natural, que los
receptores las aceptan como si fueran el neurotransmisor. Otras drogas, como
las anfetaminas y la cocaína, hacen que se produzca una cantidad excesiva de
neurotransmisores naturales o evitan que el organismo recicle el exceso de
estas sustancias. En consecuencia, el mensaje interneuronal se intensifica,
impidiendo una comunicación adecuada.
Principales factores de riesgo
Como todo lo que influye en nuestra salud física y
mental, la propensión a las adicciones proviene de varios factores biológicos y
ambientales. "Los factores genéticos más o menos explican 40 o 60% del
riesgo total. El resto son factores ambientales, sociales, culturales,
dietéticos.
Con todo, Baler indica que algunas personas pueden
definirse como más vulnerables, pues tienen un riesgo mayor de desarrollar una
conducta de abuso de sustancias; son las personas proclives a conductas de
riesgo o a la búsqueda de novedades.
Principales factores de riesgo:
- Conducta agresiva temprana
- Habilidades sociales deficientes
- Ausencia de supervisión paterna
- Compañeros/amigos que abusan de sustancias
- Disponibilidad de la droga
- Pobreza
Factores de protección:
- Autocontrol
- Relaciones positivas
- Supervisión y apoyo paterno
- Información
- Políticas contra el uso de drogas
- Cohesión comunitaria
Para que se desarrolle una adicción importa igual
lo adictiva que sea la droga, su disponibilidad y lo aceptable que la considere
la sociedad.
El uso de drogas como la mariguana en edades
tempranas aumenta el riesgo de depresión. Algo similar sucede con la
esquizofrenia, cuyo riesgo aumenta entre una y siete veces en quienes empezaron
a fumar mariguana antes de los 25 años.
- CONSECUENCIAS CONDUCTUALES, FAMILIARES Y SOCIALES
Todas las adicciones pueden tener graves
consecuencias para la salud y las relaciones humanas. Este trastorno afecta
varios circuitos cerebrales. "No solamente el circuito que calcula la
recompensa", dice Rubén Baler, "sino también los relacionados con el
aprendizaje, con la memoria, con el control de emociones, con la toma de
decisiones; son varios circuitos. Asimismo, dependiendo de la sustancia y del
tiempo que se haya empleado, los efectos sobre la salud pueden ir de
enfermedades cardiovasculares, enfisema o cáncer, al desarrollo de trastornos
mentales irreversibles.
La doctora Medina Mora señala que "las drogas
también son un problema social con muchas facetas porque tener un adicto en la
familia la modifica, afecta su calidad de vida y tiene un impacto emocional,
económico y social". Por esta razón se buscan enfoques de tratamiento que
permitan a las personas con adicción abandonar la sustancia, pero al mismo
tiempo que modifiquen, desde el aspecto bioquímico y conductual, las causas que
provocan y agravan su adicción.
- TRATAMIENTO EFECTIVO
Debe atacar por todos estos frentes: hay que
entrenar de nuevo los circuitos neuronales que calculan las recompensas
naturales: la de la comida, la de salir con amigos, la del sexo, señala el
doctor Baler.
Lo mismo sucede con los circuitos relacionados con
la voluntad (memoria, emociones, toma de decisiones).
Así, algunos pueden recibir tratamiento con
fármacos; otros requerirán terapias cognitivo-conductuales o intervenciones
motivacionales, entre otras terapias de eficacia probada en las personas adictas
y que también suelen combinarse con fármacos.
Por tanto, el tratamiento debe definirse según la
persona, el tipo de sustancia, el ambiente en que vive y sus recursos, internos
y externos. No se intenta resolver únicamente el problema bioquímico, sino considerar
al individuo y su contexto: su familia y su lugar de trabajo.
Como la diabetes, la adicción es crónica e
incurable. Así, siempre se pueden sufrir recaídas. Pero la probabilidad de
recuperación es similar a la de la diabetes y puede controlarse para mejorar la
calidad de vida.
- PREVENCIÓN
Pero para no llegar a necesitar tratamiento Rubén
Baler propone la prevención universal: "Evitar todo lo que sabemos que es
dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo".
La doctora Medina Mora agrega que "tenemos que
trabajar para que se deje de vender alcohol a los adolescentes", lo que
sucede incluso en tiendas establecidas que funcionan las 24 horas. También hay
que frenar la disponibilidad de inhalables y de cigarros sueltos.
Al documentar tanto la investigación que ha
realizado la doctora Nora Volkow como la que ha financiado el Instituto
Nacional de Psiquiatría se encontraron todos los elementos que definen la
adicción como una enfermedad tratable. Ahora la política pública debe reunir
esta evidencia científica, compartirla con la población y convertirla en una
convicción social.
CONCLUSIÓN
En la actualidad sabemos y
podemos concluir que las adicciones más que ser un problema moral y de falta de
voluntad, se han reconocido como una enfermedad caracterizada por la búsqueda y
el uso compulsivo de una sustancia a pesar de saber los daños que ocasiona.
Sabemos también que las adicciones se pueden tratar y aunque no se consiga una
cura definitiva, el tratamiento incrementa la calidad y la duración de la vida.
Sin duda alguna, la mejor medida que podemos
tomar para la prevención de un cerebro adicto, es mantener a nuestros
familiares alejados de este ambiente, llevar una vida sana, mucha comunicación,
comprensión y tolerancia.
REFLEXIÓN
Elegí esta lectura porque la
adicción a las drogas es un tema muy común hoy en día en todos los sitios a
donde uno se dirija este es un problema del cual todos sabemos y se han hecho
muchas acciones para ayudar a la gente y disminuir estas adicciones. La información
que se brinda es indispensable para comprender todo lo que conlleva esta
enfermedad y ayudar a lograr una prevención para no caer en las adicciones.
Después de leer algunas
veces la lectura, extraje la información a mi parecer más importante. Utilizando
la información que expongan las ideas principales y así elaborar el texto con
todos los puntos solicitados.
FUENTE DE INFORMACIÓN:
Guerrero Mothelet, V.
(2013). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, N°. 177, (Pp. 10-14). México: UNAM.
Recuperado de:
http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto.

Hola Pablo, muy bien tu texto y qué padre tema abordaste.
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