viernes, 15 de abril de 2016



El cerebro adicto ¿Como vez?



INTRODUCCIÓN
El presente texto es resultado de la lectura del artículo “El cerebro adicto”, artículo de divulgación científica publicado en la revista mensual ¿Cómo ves? publicada por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la Universidad Autónoma de México (UNAM). Escrito por Verónica Guerrero Mothelet. La autora hace una recopilación del trabajo de tres investigadores en el campo de la salud, quienes han enfocado su trabajo al estudio de las adicciones.
Este artículo hace referencia a las adicciones que surgen a consecuencia del consumo de diversas drogas, sustancias, como también del alcohol. Aborda que, gracias a diversos estudios sobre las adicciones, éstas se han llegado a considerar como una enfermedad crónica, menciona también algunas drogas y sus efectos en el organismo, así como porque el adicto llega a la dependencia física de algunas drogas y con ello los problemas mentales, las consecuencias familiares y sociales, así como la prevención como herramienta para evitar caer en el mundo de las adicciones.
EL CEREBRO ADICTO
Hace unas décadas la drogadicción se consideraba un problema moral y de falta de voluntad. Hoy se reconoce como una enfermedad y se sabe cómo tratarla.
Cuando la ciencia comenzó a estudiar la conducta adictiva en la década de 1930 se pensaba que las personas adictas a las drogas y al alcohol tenían una moralidad deficiente y carecían de fuerza de voluntad.
A raíz de importantes descubrimientos que empezaron en la última década del siglo pasado, se ha ido transformando nuestra comprensión de las adicciones y la imagen del adicto
En entrevista con ¿Cómo ves? la doctora María Elena Medina Mora Icaza, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón de la Fuente Muñiz" (INPRF), narra lo que propició este cambio de visión. La investigadora mexicana-estadounidense observó en imágenes cerebrales la influencia de las drogas sobre diversas zonas del cerebro y encontró la causa física de la dependencia de sustancias como la cocaína y los opioides. "Esto nos llevó a entender por qué los pacientes, aunque quisieran, no podían dejar las sustancias por sí solos, sino que realmente necesitaban tratamiento", señala la doctora Medina Mora, agregando que éste fue un indicio importante de que las adicciones tenían todas las características de una enfermedad
Un descubrimiento, realizado por investigadores del Scripps Research Institute de California en estudios con animales, en 2010, sugiere que los mismos mecanismos cerebrales que participan en la adicción a las drogas aparecen en la compulsión de comer. En ambos casos el exceso puede provocar una descompensación en el circuito de recompensa. Esta similitud hace pensar que muchas de las compulsiones, o conductas adictivas humanas (por ejemplo, adicción al sexo y a los juegos de azar) podrían tener relación con desequilibrios de dopamina o de otros neurotransmisores. Así, aunque en principio estas conductas no sean adictivas, pueden llevar a la adicción.
- ENFERMEDAD CRÓNICA.
Según el doctor Rubén Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA, la adicción es una enfermedad que progresa por etapas, en la primera etapa las personas utilizan sustancias para alcanzar la euforia que brindan, pero este consumo de drogas se convierte muy rápido en enfermedad en quienes las utilizan en forma crónica. El cerebro empieza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de dependencia.
He aquí algunos signos que sugieren adicción:
  • Consumir la droga de manera regular,
  • Imposibilidad de dejarla,
  • Gastar en droga más de lo que se tiene,
  • Extralimitarse para obtener droga (incluso robar)
  • Sentir que se necesita la droga para funcionar cotidianamente.


Cuando se abusa de las drogas se alteran algunas zonas del cerebro como el tallo cerebral, que controla el ritmo cardiaco, la respiración y el sueño; la corteza cerebral, que procesa la información sensorial y nos permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones, y el sistema límbico, donde se aloja el llamado circuito de recompensa del cerebro.
Al ingresar en el cerebro las drogas obstaculizan su sistema de comunicación e interfieren en el proceso normal de intercambio de información neuronal.
La estructura química de drogas como la mariguana y la heroína es tan similar a la de un neurotransmisor natural, que los receptores las aceptan como si fueran el neurotransmisor. Otras drogas, como las anfetaminas y la cocaína, hacen que se produzca una cantidad excesiva de neurotransmisores naturales o evitan que el organismo recicle el exceso de estas sustancias. En consecuencia, el mensaje interneuronal se intensifica, impidiendo una comunicación adecuada.
Principales factores de riesgo
Como todo lo que influye en nuestra salud física y mental, la propensión a las adicciones proviene de varios factores biológicos y ambientales. "Los factores genéticos más o menos explican 40 o 60% del riesgo total. El resto son factores ambientales, sociales, culturales, dietéticos.
Con todo, Baler indica que algunas personas pueden definirse como más vulnerables, pues tienen un riesgo mayor de desarrollar una conducta de abuso de sustancias; son las personas proclives a conductas de riesgo o a la búsqueda de novedades.
Principales factores de riesgo:
  • Conducta agresiva temprana
  • Habilidades sociales deficientes
  • Ausencia de supervisión paterna
  • Compañeros/amigos que abusan de sustancias
  • Disponibilidad de la droga
  • Pobreza
Factores de protección:
  • Autocontrol
  • Relaciones positivas
  • Supervisión y apoyo paterno
  • Información
  • Políticas contra el uso de drogas
  • Cohesión comunitaria
Para que se desarrolle una adicción importa igual lo adictiva que sea la droga, su disponibilidad y lo aceptable que la considere la sociedad.
El uso de drogas como la mariguana en edades tempranas aumenta el riesgo de depresión. Algo similar sucede con la esquizofrenia, cuyo riesgo aumenta entre una y siete veces en quienes empezaron a fumar mariguana antes de los 25 años.
- CONSECUENCIAS CONDUCTUALES, FAMILIARES Y SOCIALES
Todas las adicciones pueden tener graves consecuencias para la salud y las relaciones humanas. Este trastorno afecta varios circuitos cerebrales. "No solamente el circuito que calcula la recompensa", dice Rubén Baler, "sino también los relacionados con el aprendizaje, con la memoria, con el control de emociones, con la toma de decisiones; son varios circuitos. Asimismo, dependiendo de la sustancia y del tiempo que se haya empleado, los efectos sobre la salud pueden ir de enfermedades cardiovasculares, enfisema o cáncer, al desarrollo de trastornos mentales irreversibles.
La doctora Medina Mora señala que "las drogas también son un problema social con muchas facetas porque tener un adicto en la familia la modifica, afecta su calidad de vida y tiene un impacto emocional, económico y social". Por esta razón se buscan enfoques de tratamiento que permitan a las personas con adicción abandonar la sustancia, pero al mismo tiempo que modifiquen, desde el aspecto bioquímico y conductual, las causas que provocan y agravan su adicción.
- TRATAMIENTO EFECTIVO
Debe atacar por todos estos frentes: hay que entrenar de nuevo los circuitos neuronales que calculan las recompensas naturales: la de la comida, la de salir con amigos, la del sexo, señala el doctor Baler.
Lo mismo sucede con los circuitos relacionados con la voluntad (memoria, emociones, toma de decisiones).
Así, algunos pueden recibir tratamiento con fármacos; otros requerirán terapias cognitivo-conductuales o intervenciones motivacionales, entre otras terapias de eficacia probada en las personas adictas y que también suelen combinarse con fármacos.
Por tanto, el tratamiento debe definirse según la persona, el tipo de sustancia, el ambiente en que vive y sus recursos, internos y externos. No se intenta resolver únicamente el problema bioquímico, sino considerar al individuo y su contexto: su familia y su lugar de trabajo.
Como la diabetes, la adicción es crónica e incurable. Así, siempre se pueden sufrir recaídas. Pero la probabilidad de recuperación es similar a la de la diabetes y puede controlarse para mejorar la calidad de vida.
- PREVENCIÓN
Pero para no llegar a necesitar tratamiento Rubén Baler propone la prevención universal: "Evitar todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo".
La doctora Medina Mora agrega que "tenemos que trabajar para que se deje de vender alcohol a los adolescentes", lo que sucede incluso en tiendas establecidas que funcionan las 24 horas. También hay que frenar la disponibilidad de inhalables y de cigarros sueltos.
Al documentar tanto la investigación que ha realizado la doctora Nora Volkow como la que ha financiado el Instituto Nacional de Psiquiatría se encontraron todos los elementos que definen la adicción como una enfermedad tratable. Ahora la política pública debe reunir esta evidencia científica, compartirla con la población y convertirla en una convicción social.
CONCLUSIÓN
En la actualidad sabemos y podemos concluir que las adicciones más que ser un problema moral y de falta de voluntad, se han reconocido como una enfermedad caracterizada por la búsqueda y el uso compulsivo de una sustancia a pesar de saber los daños que ocasiona. Sabemos también que las adicciones se pueden tratar y aunque no se consiga una cura definitiva, el tratamiento incrementa la calidad y la duración de la vida.
Sin duda alguna, la mejor medida que podemos tomar para la prevención de un cerebro adicto, es mantener a nuestros familiares alejados de este ambiente, llevar una vida sana, mucha comunicación, comprensión y tolerancia.
REFLEXIÓN
Elegí esta lectura porque la adicción a las drogas es un tema muy común hoy en día en todos los sitios a donde uno se dirija este es un problema del cual todos sabemos y se han hecho muchas acciones para ayudar a la gente y disminuir estas adicciones. La información que se brinda es indispensable para comprender todo lo que conlleva esta enfermedad y ayudar a lograr una prevención para no caer en las adicciones.
Después de leer algunas veces la lectura, extraje la información a mi parecer más importante. Utilizando la información que expongan las ideas principales y así elaborar el texto con todos los puntos solicitados. 
FUENTE DE INFORMACIÓN:
Guerrero Mothelet, V. (2013). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, N°. 177, (Pp. 10-14). México: UNAM. Recuperado de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto.

1 comentario:

  1. Hola Pablo, muy bien tu texto y qué padre tema abordaste.

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